Path of Exile baja a las profundidades: Curse of the Allflame ya está disponible

La actualización de julio de Path of Exile llega hoy con una nueva liga de desafío submarina, la Ascendancy Luminary para la Scion y reformas grandes a Abyss, Legion y los sockets.
Path of Exile encara su actualización de julio con todo el arsenal: Curse of the Allflame ya está disponible en PC y consolas. Grinding Gear Games no trajo un simple pase de liga sino un paquete que reforma varios sistemas centrales del juego —Abyss, Legion, los sockets de objetos— además de estrenar una nueva liga de desafío ambientada en las profundidades del mar y otra Ascendancy para la Scion. Es, en la práctica, la clase de parche que redefine cómo se juega durante los próximos meses.
La liga: rumbo a las profundidades
La liga de desafío pone al jugador a las órdenes de Valerie, una capitana corsaria que rastrea el fondo oceánico de Wraeclast buscando tesoros olvidados. El bucle es directo: se juntan Charts (cartas de navegación), se sube a bordo del Sovereign y se desciende a zonas protegidas usando las linternas del Allflame. Las cartas se pueden encadenar en Voyages, expediciones más largas y con mejores recompensas para quien quiera apostar más fuerte.
El gancho para los cazadores de botín está bajo cubierta: el corazón del barco puede dividir un objeto en varios resultados fantasmales, y solo uno se conserva. A eso se suman los ducados hallados en el lecho marino, que también alteran objetos. Es un sistema de crafteo con riesgo y decisión metido dentro de la propia fantasía de la liga, no un minijuego pegado aparte.
La Scion estrena Ascendancy: Luminary
La gran novedad de builds es la Luminary, la nueva Ascendancy de la Scion, capaz de mantener hasta tres mercenarios contratados al mismo tiempo. Encaja como anillo al dedo con el otro cambio grande: los Mercenaries of Trarthus pasan a ser contenido permanente desde el Acto 3 en adelante. Se los derrota en duelos para reclutarlos como aliados temporales, y la Luminary convierte esa mecánica en el eje de toda una arquitectura de personaje.
Abyss y Legion, revisados
Abyss deja atrás la persecución de grietas por todo el mapa —una de las quejas históricas de la mecánica—. Ahora los enemigos alimentan un pozo abisal en un punto fijo, con un nuevo jefe pináculo al final del recorrido. Legion también recibe mejoras significativas dentro del paquete, en la misma línea de hacer el endgame más denso y menos disperso.
Sockets, gemas y botín nuevo
El cambio más transversal es la flexibilidad de sockets: las gemas entran en cualquier hueco, y hacer coincidir los colores otorga bonificaciones de calidad en lugar de ser un requisito obligatorio. En objetos, llegan 15 uniques nuevos y gemas inéditas, entre ellas las Pact gems, que dan poder a cambio de vincular Afflictions. Se suman habilidades transfiguradas como Holy Hammers of Spirals (maza, cetro o bastón) y Reap of Butchery (hechizo físico que acumula Blood Charges), más el rework del arma Tidebreaker, que ahora escala daño elemental atado a las Brine Charges.
Calidad de vida
Dos ajustes que agradecerán quienes juegan builds de invocador y quienes recién llegan. El Animate Guardian por fin tiene su propia ventana de equipamiento y conserva su equipo al reaparecer, cerrando uno de los riesgos más frustrantes de la mecánica. Y un sistema de tooltips in-game explica mecánicas como las Brine Charges o las Endurance Charges sin obligar a salir a buscar la wiki.
Disponibilidad
Curse of the Allflame está disponible desde hoy, 24 de julio de 2026, en PC, PlayStation 4 y 5, y Xbox One y Series X|S, con el modelo free-to-play de siempre. Grinding Gear Games acompañó el lanzamiento con un tráiler oficial en YouTube, donde asoma la ambientación submarina de la liga. Para un ARPG que vive de reinventar su endgame liga tras liga, esta entrega apunta menos a los titulares y más a la cocina: sockets, Abyss y Legion son sistemas que se tocan a diario, y ahí es donde se va a notar si la apuesta salió bien.
Fuentes
